jueves, 20 de mayo de 2010


Y a ti, que tu nombre nunca supe,
en un sueño divino llego como
lluvia que cae en una montaña
con un camino echo, vació y sin
rocas que patear.

Te conocí, lentamente sin mirarte
nunca a los ojos, solo elevando
de noche mi alma y mi corazón
hacia tu lecho, donde se unían
creo yo.

De ese lecho, paso un echo
que amarte fue. Tan frágil y
hermoso como una flor naciente
nueva de una tierra a la cual,
días riegan y otros no.

Por ti, creció una ilusión tan remota
e insavible, como araña teje en las paredes
concentrada en su punto medio de constelación.

Y Te ame, una dos y tres hasta que fueron
cien, y como ya vez los números infinitos
son. Tu divina esencia se unió en mi corazón

La distancia gritaba al miedo *No te acerques*
mientras la alegría, infrenable recorría caminos
que arriesgados eran, y que mi espíritu se unió.

Tus ojos yo veía, entre dos esquinas del cielo
y sentía una magia parecida a una lluvia
de estrellas que aun que parecía que caían,
en realidad a otros horizontes ellas se elevaban
sin dolor.

Y te tenia, en mis manos creía que lo hacia
pero una voz grito: Un pecado ha creado ese amor.
Aun que yo no entendía, admirado seguía, queriéndote
como un Sol

Tus palabras escritas, me decían con cariño, algo
que se que nadie haría ya que eras tu, un divino amor

Te conocí, un día te vi, que tan sorpresa de un hada
amiga me concedió como un feroz deseo,queria ella en mi cara
una sonrisa y guardara en mi alma, el mas bello deseo
de mis noches de sueños.

Alegrías vi, tu rostro no creí pero un dulce aroma
me acerco a ti, que tan parecido a un olor primaveral,
como abeja caí en busca del polen que avita en el corazón
de una flor, asi eras tú y tú sabor.

Días pasaron y creció mas mi esencia por ti
que en mi pecho llamas sacaba y si algún
titan, quería destruir un gran cristal de ilusiones que
tu creaste en mi, no dudaría en sacrificarlo
entre aquellas colinas, sentenciadas de anís.

Y transcurrían las fechas y volverte a ver a ti
era como llegar a la luna galopando un león
que alas corta tiene puesta de un incesto
chiquitin.

Y me abrume, a ti grite e exclame. Ya que sabia que
el tal destino a mi, no quería ver junto a ti

Pero mi voz, que era libre y mi corazón que
aprisionaba a un ser amado no quería dejar ir,
tú como luciérnaga libre, volaste hacia el fin.

Y en mis ojos vi, un rayo cegante que aplasto una flor
creada de tierra de medallón, como elefante pisa un Ratón
con su enorme paso, hasta triturar toda sus venas
y su fino aliento gentil.

Hoy no te tengo, nunca te tuve, y si lo hice
no fue mi intención,ya que un alma libre tu eres
como caballo galopa con ardor aquellas tierras
de su calor

Hoy aprendo a ser feliz con tu felicidad, por que
la aprecio con tanta lealtad. Aun que un día tu como
un Ángel llegaste a hacer, algo divino debes de ser
hoy solo un Dios guia mi camino que en el le pido
mi salvación.

Y cuando sonrías, sonrías de verdadera alegría
entre esas risas, sonidos de tu vida estaré yo
y ese brillo, que de tus ojos miro yo.

Como mariposa se posa en un rincón de su color
me camuflare en ellos, como una luz que ilumina
un oscuro pozo.

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