domingo, 25 de julio de 2010

Piedras forradas


Criatura, no te desesperes. Tú almohada cálida te espera en la cabezera
de tú cama y la tranquilidad que necesitas abunda entre el viento que
sopla atraves de tus oídos. No intentes caer en las almohadas ajenas,
ya que éstas sólo pueden ser piedras forradas de algodón y nunca descansaras
conforme, ni en tus sueños ni en tú vida. Escucha éstas palabras, inculcadas
desde aquello que el hombre no puede conocer ni a la luz del sol y fueron traídas a mis pensamientos y mi corazón sin ruido y con silencio.

martes, 13 de julio de 2010

Huracán


Si, como un huracán que avanza en medio del Océano,
ese que va destruyendo todo a su paso, queriendo
crecer más y más. Aun qué se vea atractivo, ni las
aves se le acercan ya que saben que serán destruidas.

Así eres tú, pero te recuerdo que, cuando llegues
a la orilla perderás fuerza y te desintegrarás, como
la sal en un vaso de agua y Yo, solitario, a la orilla
esperaré la calma y mojaré mis pies para sentir la paz
queme tranquilisaba en tú nitidez.

No sigas creciendo pequeño huracán, vuelvete serenidad,
que en el momento que menos pienses alguien disfrutará
de tus olas cálidas y a la vez frescas y te adorarán.

sábado, 3 de julio de 2010

Sentencia


De necesitar se necesitan muchas cosas
pero al mismo tiempo pienso no necesitar ninguna terrenal
Cuando el cariño de una blanca paloma se extiende
en las nubes
la tormenta sentencia la venida de un viento
que acaba desilusiones a su paso

En la cumbre del silencio se ha visto
a aquel niño que camina entre sus manos
y llora por sus oídos
La necesidad le implora pero su mente no la entiende
el solo dice: Ya detente, aun que por dentro
su Fe se siente

Como un rompe cabezas de mil piezas, llenas de vida
y de color, como cuando se dejan caer todas
al agua y la corriente hace una imagen
a su vil manera

Los ángeles imploran y los inocentes suplican
alegrías de gozos perdidos entre bosquejos

La definición ya escrita culmina sus pasos
que silenciosos como el gato se camuflan
de hojas y vendados los ojos
de los perfectos no ven el filo de su sustento

Un rosario cautivado en un ataúd agitado
donde recuerdos existieron y hoy
existen en un mundo externo

El que tiene sed que beba, el que tiene hambre que coma
pero el que solo viva de la lujuria
beberá y comerá de ella, aun cuando su garganta implore alimento
solo vera el gozo de los puros y rectos.