
Y de repente un polvo sólido volaba con el viento
Viento, que traía todo y se llevaba nada
Tus ojos sólo captaban granos diminutos
que pasaban en tus tiempos.
Y en los restos de tus obras, nacieron flores del
silencio.
Cantando un ave por los cielos, advirtió con sus
sonidos, El abismo de un des duelo.
Y cuando escuches el sonido de aquel signo sin destello
Cerrarás tus ojos con cautela, porque en tu visión negra
que existe en ellos, sera el único lugar dónde veras,
sin más remota idea
La salida de éste incendio.
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