
Si, como un huracán que avanza en medio del Océano,
ese que va destruyendo todo a su paso, queriendo
crecer más y más. Aun qué se vea atractivo, ni las
aves se le acercan ya que saben que serán destruidas.
Así eres tú, pero te recuerdo que, cuando llegues
a la orilla perderás fuerza y te desintegrarás, como
la sal en un vaso de agua y Yo, solitario, a la orilla
esperaré la calma y mojaré mis pies para sentir la paz
queme tranquilisaba en tú nitidez.
No sigas creciendo pequeño huracán, vuelvete serenidad,
que en el momento que menos pienses alguien disfrutará
de tus olas cálidas y a la vez frescas y te adorarán.
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